28 julio, 2017
Los conceptos vertidos
en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal.
Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión
integral de la región.
Siempre igual. Después
de un periodo de tormenta, se reordenan las piezas en el tablero global. Así ha
sucedido en repetidas ocasiones a lo largo de la Historia. En 1870, ante una
crisis de sobreproducción del capitalismo central, la región latinoamericana
quedó reinsertada de otra forma en la economía mundial; además de seguir
proveyendo materias primas, debía servir a partir de entonces como zona
consumidora. Después, a lo largo del siglo XX, nuevamente se sucedieron algunos
clivajes económicos que reacomodaron las relaciones de la región con el mundo.
La última fase histórica fue indudablemente la llegada del neoliberalismo que
supuso un patrón de subordinación en lo financiero; en lo tecnológico; en
propiedad intelectual.
Iniciado el siglo XXI,
la ola de procesos de cambio en la región puso un freno a este encaje. Las
políticas económicas llevadas a cabo por los gobiernos posneoliberales fueron
claves para resituar geoeconómicamente al bloque latinoamericano. Si bien es
cierto que muchos países continuaron exportando materias primas, esto se hizo
de otra forma, bajo nuevas condiciones de soberanía y con relaciones más
diversificadas (China, India, Rusia). Nacieron nuevos espacios de integración.
Disminuyeron los acuerdos de libre comercio. Se redujeron en gran medida los
tratados bilaterales de inversión y los acuerdos sobre los aspectos de los
derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio. En lo
financiero se puso algún límite a qué? a los mecanismos especulativos?, aunque
de un impacto mucho menor a lo que se logró en otros ámbitos. En suma, el
cambio se notó también en lo exterior. El Sur latinoamericano recuperó en
cierta medida un espacio geoeconómico en el mundo. El Norte seguía mandando,
pero mucho menos de lo que lo estaba acostumbrado.
Y entonces llegó la explosión
financiera del 2007-2008 y supuso un punto de quiebre en el orden geoeconómico
dominante. La gran debacle económica, que lleva ya casi una década, ha
provocado que todo se mueva. Estamos en un ciclo de estancamiento en el que la
economía real sale como gran perdedora. La contracción es duradera. El consumo
sigue sin recuperarse. Los precios de los commodities se han reducido
significativamente. La productividad sigue a la baja. La expansión cuantitativa
monetaria no da sus frutos porque el dinero creado no va a parar a la actividad
económica. Los nuevos dólares y euros se dirigieron únicamente a sanear
finanzas que están absolutamente desligadas de la inversión productiva. Así la
economía mundial no repunta, la tasa de ganancia tampoco, y lo único que sigue
siendo altamente rentable es el mundo financiero. La financiarización se
propaga sin barreras. La deuda mundial continúa siendo el asidero perfecto para
ganar dinero sin trabajar. La cifra asusta: el mundo adeuda 3,3 veces su PIB.
La concentración del capital continúa a pasos agigantados. Los países centrales
buscan nuevas fórmulas para expandirse. Las cadenas globales de valor son cada
vez más difusas.
Y América Latina no
está ajena a este proceso.
1. Al
interior de la región se ha producido un acelerado proceso de fusión y
absorción empresarial. Las grandes han fagocitado a las más pequeñas. El
mercado transaccional de América Latina ha crecido en un 89,42% en lo que
llevamos del 2017. Las multilatinas son ya un hecho económico consolidado que
condiciona la matriz de intercambio regional. Son agentes económicos centrales
en las economías en los países donde están presentes. Y además tienen tanto
interés adentro como afuera. La transnacionalización ha llegado también al
interior de la región.
2. Otro
asunto no menor es el desembarco de las medianas empresas de los países
centrales. La crisis de demanda interna se compensa saliendo afuera. Las
medianas empresas europeas o estadounidenses buscan mercados afuera y procuran instalarse
en países latinoamericanos para garantizar un plan de negocios sostenible a
nivel global. Esto indudablemente condiciona a las economías locales porque
desplaza a la producción nacional.
3. La
balcanización amenaza seriamente a la integración económica regional. Se impone
un “sálvese quien pueda” a medida que las cosas se ponen muy complicadas. Cada
uno acuerda con quién y cómo puede. Cada vez hay menor homogeneidad en la forma
en que los miembros de un bloque se relacionan con países del exterior, lo que
debilita el proyecto común a lo interior.
4. La
salida asiática es cada vez más deseada. Son muchos los países que han
priorizado las relaciones económicas con ese espacio geoeconómico. Y da igual
el corte ideológico del gobierno de turno. Por ejemplo, Venezuela, Brasil,
Perú, Chile, Bolivia y Argentina han estado presentes en la última reunión del
Banco Asiático en Inversiones e Infraestructura. Y, por otra parte, los datos
de China abruman: en menos de 10 años, la inversión extranjera directa en América
Latina desde China se ha multiplicado por más de 10. El Consenso de Beijing
está más omnipresente que nunca.
5. Si
Mercosur se alinea con la Unión Europea esto significará un importante
movimiento en el orden geoeconómico global porque se trata de dos espacios de
grandes dimensiones. No es fácil que lleguen a un acuerdo rápidamente a pesar
de la presión de los grandes grupos económicos. Todavía hay mucha tela que
cortar para sintonizar tantos intereses contrapuestos. Todo dependerá de cuánto
dure la restauración conservadora en Argentina y Brasil.
6. Mientras
continúe la tasa de interés tan baja en los países centrales, los flujos
financieros buscarán resguardo en la región gracias a su alta rentabilidad de
la deuda externa. La inversión extranjera en América Latina ha caído al mismo
tiempo que crecen las emisiones de bonos. La fábrica de la deuda externa está
más activa que cualquier otra actividad económica.
(*) Director del Centro
Estratégico Latinoamericano Geopolítico. Profesor Universitario Posgrado en
FLACSO (Ecuador).

No hay comentarios:
Publicar un comentario