La filósofa
estadounidense anima al feminismo negro a defender penas alternativas a la
cárcel. La profesora defiende que el movimiento en Brasil, incluido el de las
trabajadoras domésticas, puede ser una referencia para EE UU
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Salvador 29 JUL 2017 - 02:10 CEST
Detalle
de cartel diseñado por Shepard Fairey a partir de una fotografía de Angela
Davis.
"La gente me
pregunta: '¿Ya has estado en Río?' No. ¿Ya has estado en São Paulo?' No. Pero
he estado en Salvador una vez más y una vez más", se derritió Angela
Davis, encandilando a todo el auditorio de la Universidad Federal da Bahía
(UFBA), el pasado martes.Las personas que abarrotaban asientos y galerías,
muchas de ellas luciendo voluminosas melenas afro a juego con la de Davis —del
color betún de las fotos históricas, su pelo ha pasado a ser casi todo blanco—,
escucharon a la filósofa e icono de la lucha por losderechos
civiles de los EE. UU. bramar contra los que considera verdugos, desde
el Gobierno
de Trump al sistema penitenciario mundial "depósito de los
humanos considerados basura": "Con la fuerza y el poder de las
mujeres negras de esta región, resistiremos".
Davis celebró que su
sexta visita al Brasil desde los años 90 —la cuarta contando solo Salvador, una
de las ciudades más negras de Brasil— coincidiese con el Día Internacional de
la Mujer Afrolatinoamericana y Afrocaribeña: el 25 de julio. En su discurso de casi
una hora, la profesora emérita del departamento de estudios feministas de la
Universidad de California criticó el encarcelamiento como medio de luchar
contra la violencia de género: "¿Cuánto de transformador hay en mandar
a alguien que ha cometido violencia contra una mujer a una
institución que produce y reproduce la violencia? Las personas salen aún
más violentas de la cárcel. Adoptar el encarcelamiento para solucionar
problemas como la violencia doméstica reproduce la violencia que tratamos de
erradicar", afirmó en la mesa de conferencias imponente formada por
mujeres negras
La activista argumentó
que es necesario relacionar la violencia de género con las "violencias
institucionales" para buscar otras maneras de combatir el sexismo:
"No son las personas individualmente quienes deciden que la violencia es
la respuesta; son las instituciones que nos rodean las que están saturadas de
violencia. Si el Estado utiliza la violencia policial para solucionar
problemas, se transmite el mensaje de que la violencia también puede utilizarse
para resolver problemas en otros ámbitos como en el de las relaciones de pareja.No
podemos excluir la violencia de género de otras violencias
institucionales", apostilló la filósofa.
La activista e
investigadora sobre el sistema penitenciario, que fue detenida en 1970 acusada
de conspiración y homicidio tras participar en el movimiento de los Panteras
Negras en EE. UU., estableció las relaciones entre el sistema esclavista y el
sistema penitenciario."En el pasado hubo quien defendía el mantenimiento
de la esclavitud de forma más humanizada'. Ese argumento no tiene sentido para
nosotros, pero hay quienes defienden la reforma del sistema carcelario en la
actualidad. La esclavitud y la cárcel son instituciones de represión
estructuradas en el racismo. Abolir el sistema penitenciario nos hace pensar en
la sociedad en la que emerge ese sistema de castigo y buscar nuevas formas de
justicia", defendió.
Davis recordó la
trayectoria de las mujeres negras brasileñas y enfatizó su importancia para la
construcción de nuevos liderazgos y de nuevos formatos de liderazgo. Cuestionó
su lugar como difusora privilegiada de las ideas del feminismo negro por el
hecho de ser estadounidense. "Las mujeres de EE. UU. tienen mucho que
aprender con la dilatada historia de lucha del feminismo negro en Brasil."
"Mãe Stella de Oxóssi me habló de la importancia de las mujeres negras en
la preservación de las tradiciones del candomblé. Vi la importancia de Dona
Dalva para mantener la tradición del samba de roda en el Recôncavo
Baiano", contó. También elogió el organizado y exitoso movimiento de las
empleadas del hogar negras. "En EE. UU. no hemos conseguido estructurar
esa categoría con éxito. El liderazgo de esas mujeres no se estructura en ese
individualismo carismático masculino que vimos en el pasado. Es un tipo de
liderazgo que enfatiza lo colectivo y las comunidades donde viven",
sostuvo
.La profesora no quiso
dejar de citar a Carolina Maria de Jesus, autora de Quarto de despejo,
un diario de una mujer que vivía en una favela de São Paulo en los años 60,
para decir que la escritora “nos recordó que el hambre tendría que hacernos
reflexionar sobre los niños y el futuro”. También dijo que la antropóloga y
activista bahiana Lélia Gonzalez fue pionera en las conexiones entre raza,
clase y género cuando apenas se hablaba de ello. "Ya hablaba sobre los
vínculos entre negros e indígenas en la lucha por sus derechos. Esa es una de
las lecciones que EE. UU. puede aprender con el feminismo negro de aquí".
Davis fue ovacionada al
decir que considera el movimiento de las mujeres negras como el más importante
de Brasil en la actualidad "en la búsqueda de la libertad". Antes de
Salvador, en un encuentro internacional sobre feminismo negro y decolonial en
Cachoeira, ya había defendido el poder de transformación de la movilización:
"Cuando la mujer negra se mueve, toda la estructura de la sociedad se
mueve con ella, porque todo se desestabiliza a partir de la base de la pirámide
social en la que se encuentran las mujeres negras, se cambia la base del
capitalismo"
.La conferencia en la
UFBA finalizó con la insistencia de Davis en la necesidad de nuevos enfoques
feministas con respecto al sistema penitenciario. "No reivindicamos ser
incluidas en una sociedad profundamente racista y misógina, que prioriza la
ganancia en detrimento de las personas. Reivindicar la reforma del sistema
policial y penitenciario es mantener el racismo que estructuró la esclavitud.
Adoptar el encarcelamiento como estrategia es abstenernos de pensar en otras
formas de responsabilización. Por eso, hago hoy un llamamiento feminista negro
para que abolamos el encarcelamiento como forma dominante de castigo y pensemos
en nuevas formas de justicia."

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