17 mayo 2017
Muchos bosquimanos fueron
trasladados al campamento de reasentamiento gubernamental de New Xade en 1997.
© Noam Schimmel/Survival
Hace 20 años, cientos de bosquimanos fueron
obligados a abandonar sus hogares en la Reserva de Caza del Kalahari Central (RCKC)
en Botsuana.
Esta fue la primera de una oleada
de expulsiones por parte del Gobierno, decidido a abrir sus tierras ancestrales
a la minería de diamantes y al turismo.
Los bosquimanos de la comunidad
de Xade no fueron avisados previamente y se les forzó a abandonar sus hogares
de inmediato. Los subieron a camiones y a quienes se negaban les dijeron que el
ejército les dispararía.
Además de la fuerza, se emplearon
otras estratagemas indecentes: por ejemplo, se llevaron primero a algunos niños
bosquimanos y a sus maestros, forzando a sus desesperados padres a seguirles
hasta New Xade, el campamento de expulsión, al que pronto apodaron como “el
lugar de la muerte”.
La vida en este campamento, tal y
como presenciaron activistas de Survival y muchos medios de comunicación del mundo,
era deprimente. Los bosquimanos vivían en tiendas de campaña como refugiados y
dependían por completo de las ayudas gubernamentales.
Muchos sucumbieron al VIH/SIDA y
al alcoholismo introducidos por los foráneos que acudieron de forma masiva al
campamento para sacar provecho de la escasa compensación económica que recibían
los bosquimanos.
Los bosquimanos, cazadores y
recolectores fuertes con un firme sentido de la independencia y la identidad,
se vieron condenados a una vida tediosa, depresiva y sin esperanza, que
continúa hasta el día de hoy.
Para muchos observadores, el
trato inhumano dado por el Gobierno al pueblo indígena de Botsuana era un
reflejo del régimen
del apartheid de Sudáfrica, donde las comunidades negras fueron expulsadas
sistemáticamente de sus tierras y trasladadas a barriadas superpobladas en las
afueras de las ciudades.
Este fue el capítulo más reciente
de siglos de persecución de los pueblos bosquimanos del sur de África por los
colonos blancos y los pueblos bantúes.
Los bosquimanos celebran la
histórica sentencia judicial en 2006. Más de una década después, muchos de
ellos todavía malviven en campamentos gubernamentales.
© Survival
Veinte años después, sin embargo,
se han producido algunos cambios positivos. Los bosquimanos expulsados de la
reserva en 2002 ganaron un
juicio histórico con el apoyo de Survival International en 2006 ante
el Tribunal Supremo de Botsuana. El tribunal declaró que habían sido expulsados
ilegalmente y que tenían derecho a vivir y cazar dentro de la reserva.
Hoy en día, cientos de
bosquimanos han abandonado los odiados campamentos de expulsión y han regresado
a casa. No obstante, siguen sufriendo acosos, palizas y torturas por parte de
los guardaparques cuando
ejercen su derecho legal a cazar.
Como explica el portavoz
bosquimano Jumanda Gakelebone: “Los bosquimanos no somos cazadores furtivos.
Cazamos para sobrevivir, no matamos animales en grandes cantidades. Tomamos lo
que necesitamos para sobrevivir.”
Todavía hoy muchas familias son
separadas, ya que el Gobierno dice que solo pueden retornar a la RCKC los
individuos que recurrieron al alto tribunal. Los jóvenes que cumplen 18 años
han de obtener permiso para visitar a sus familiares en la reserva, lo que
genera un enorme sufrimiento y muchas dificultades.
Los bosquimanos están preocupados
de que sus tierras sean objeto de más exploraciones sin su consentimiento. Pese
a que la mina de diamantes en la comunidad bosquimana de Gope, dentro de la
reserva, ha reducido su actividad en los últimos tiempos, el mes pasado el
Gobierno extendió nuevas licencias de prospección de diamantes a una filial
minera conjunta ruso-británica.
En los últimos años, el Gobierno
también ha concedido licencias de fracking o fracturación hidráulica en la RCKC.
Como explicó un bosquimano a
Survival: “Permitir a las empresas extraer recursos naturales va en detrimento
nuestro y atenta contra nuestros derechos humanos”.
Survival sigue batallando por los
derechos de los bosquimanos. En 2016, lanzó una campaña internacional con
motivo del 50º aniversario del país.


No hay comentarios:
Publicar un comentario