Escrito por Prensa Cooperaccion
José De Echave C.
La noticia ha comenzado a dar la
vuelta al mundo. Jen Moore, representante de la institución Mining Watch Canadá
y John Dougherty, periodista y documentalista estadounidense, fueron detenidos
el viernes 22 de abril en la ciudad de Cusco.
Ambos habían retornado al Perú
para presentar el resultado de una larga investigación periodística sobre la
empresa minera Hudbay en Guatemala, Estados Unidos, Canadá y Perú. Cuando John
Dougherty había estado en Chumbivilcas recogiendo testimonios de las comunidades,
se comprometió a devolver el producto de su investigación convertido en
documental, que lleva por título "Fraude de Flin Flon".
Por eso la semana pasada ambos
llegaron a Perú y viajaron a Chumbivilcas para presentar el documental en
varios de los distritos de esa provincia cusqueña. Ya en Chumbivilcas la
delegación -que también estaba integrada por parte del equipo de Derechos
Humanos Sin Fronteras y CooperAcción- comenzó a sentir de presión de la Policía
y eran constantemente filmados por extraños personajes. Incluso la Policía se
presentó al lugar de alojamiento preguntando por los visitantes y recabando
nombres y otros datos.
Pese a la buena recepción de
parte de la población y la importante asistencia de las comunidades a
presenciar el documental, aparentemente el mensaje de la Policía y todo indica
que también de la empresa minera (el otro actor oculto pero que también estaba
vigilante) era que se había entrado a un territorio vigilado donde nadie puede
ingresar sin la autorización de los que se sienten dueños de todo y han
instalado una suerte de control territorial; al viejo estilo de los antiguos
gamonales.
Luego de las actividades en
Chumbivilcas y de haber honrado el compromiso con la población, la delegación
se trasladó a la ciudad del Cusco para presentar el documental. La actividad
era totalmente pública y se realizó en pleno centro de la ciudad, en la Casa de
la Cultura que pertenece a Municipalidad Provincial.
Al finalizar la presentación del
documental la policía abordó a Jen Moore y a John Dougherty y en medio del
desconcierto de todos los que los acompañaban, fueron detenidos. ¿Cuáles eran
los cargos? Que al haber entrado al país como turistas no podían desarrollar
otro tipo de actividades y por supuesto, las actividades que no correspondían
con su estatus de turista eran precisamente pasar el documental y participar en
conversatorios.
Momento de la detención de Jen
Moore y John Dougherty
Al parecer, los extranjeros que
entran al país como turistas solo pueden visitar Machu Picchu, museos,
disfrutar de nuestra gastronomía y un muy limitado etcétera. Si hacen algo más
pueden y hasta deben ser detenidos.
Ahora, uno se pregunta ¿cómo
hacen los conferencistas que vienen al país con ese estatus y que hasta ahora
habían desarrollado sus actividades sin dificultades? ¿Qué va a pasar con las
decenas de investigadores sociales que vendrán a la conferencia de
latinoamericanistas más importante del mundo que se desarrollará en los
próximos días en Lima y que hablarán de política, economía, temas ambientales
y, por supuesto, de política? ¿Corren el riesgo de ser detenidos?
Como señala Juan Carlos Ruíz,
abogado del Instituto de Defensa Legal (IDL), el argumento de la Policía es
risible: “Pasar un vídeo es trabajar, y según su visa, es turista y no puede
dedicarse a trabajar. Es evidente que se trata de justificar la sinrazón”. “La
pregunta jurídica de fondo es si la condición de periodista extranjera,
disminuye y limita su derecho fundamental a la libertad de opinión y difusión
contenido en el artículo 2.4 de la Constitución”.
Continúa Ruíz: “Para comenzar,
los únicos supuestos de detención legal son la orden judicial y la flagrancia.
Ninguna de estos supuestos se ha verificado en este caso. De otro lado el único
que puede limitar o restringir derechos es el juez. En este caso, estamos ante
una detención arbitraria al margen de la ley, pues ni se cumplen con los
supuestos de la Constitución, ni ha intervenido un juez”.
Está claro que estamos frente a
un acto abusivo que lamentablemente ha ocurrido en nuestro país. Ahora que
miramos, con razón e indignación lo que pasa en otros países de la región, no
podemos sino mostrar la misma indignación con lo ocurrido en la ciudad del
Cusco.
Hay varias interrogantes que
deben ser absueltas, tanto en el plano legal como en relación a temas de
seguridad y el libre ejercicio de la libertad de expresión, que debe ser
irrestricta en todo el país. Cabe preguntar: ¿quién dio la orden para que Jen
Moore y John Dougherty sean arbitrariamente detenidos? ¿Bajo qué justificación
fueron permanentemente seguidos y hostigados durante su estadía en la provincia
de Chumbivilcas?
¿Este tipo de decisiones se toman
como parte de los convenios que tiene la Policía con empresas mineras como
Hudbay? ¿La empresa minera tiene que ver con este hostigamiento? Esperamos
respuestas de nuestras autoridades.
Mientras tanto, seguiremos
denunciando este hecho arbitrario y por supuesto volveremos a ver el
documental. Nos vemos este martes 25 en el cine-forum donde se proyectará el
documental (los
detalles de la convocatoria están aquí).


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