11 abril 2017
Los últimos kawahivas se ven
obligados a vivir a la fuga. Esta imagen fue extraída de una grabación única
que recoge un encuentro casual de funcionarios del Gobierno con la tribu.
© FUNAI
Survival International ha podido
saber que políticos de una violenta localidad brasileña están conspirando para
que se abran las puertas a foráneos del territorio de un pueblo indígena aislado
extremadamente vulnerable.
Los concejales de Colniza (una
ciudad ubicada en la región central de Brasil, dominada por la tala ilegal y la
ganadería, y que durante años fue la localidad más violenta del país) se han
reunido con el ministro de Justicia con la intención de presionar y pedir una
reducción drástica del territorio indígena de Río Pardo. Según parece, el
ministro simpatizaría con las propuestas de los concejales.
Su plan consiste en poder abrir
carreteras en el territorio y que madereros, agroganaderos y agricultores de
soja puedan desplazarse a la zona, a pesar de que es el hogar de los últimos kawahivas, uno
de los pueblos indígenas aislados más vulnerables del planeta.
Madereros armados y poderosos
terratenientes están devastando por completo la selva de los kawahivas.
© FUNAI
Esta tribu no contactada depende
por completo de su selva para sobrevivir y lleva años en una huida permanente,
escapando de los madereros y de otros invasores. Su genocidio se consumará a
menos que su tierra sea protegida.
El territorio de Río Pardo no fue
reconocido hasta el año pasado, tras una campaña internacional de Survival y
de la presión desde dentro del propio Brasil.
Miles de simpatizantes de
Survival contactaron con el entonces ministro de Justicia para
exigirle directamente que actuara. El actor Mark Rylance, ganador de un
Oscar y embajador de Survival, protagonizó una potente campaña mediática que
culminó con la firma de un decreto que debería haber asegurado el territorio de
los indígenas para siempre.
Ahora, sin embargo, los
codiciados intereses en la región podrían deshacer gran parte de lo conseguido.
El director de Survival, Stephen
Corry, considera que “Brasil debe respetar los derechos de sus pueblos
indígenas. Los pueblos indígenas aislados, como los kawahivas, claramente
quieren que se les deje solos y vivir sus vidas como ellos desean. Pero los
actuales líderes de Brasil mantienen reuniones a puerta cerrada con políticos
corruptos y se doblegan ante el lobby del agronegocio para denegarles
expresamente este derecho. Los riesgos no podrían ser más elevados: pueblos
enteros se enfrentan al genocidio como consecuencia de este despiadado
enfoque”.
Contexto
Los kawahivas son
cazadores-recolectores, que migran de campamento en campamento por la selva de
Río Pardo.
La construcción de carreteras y
las actividades agroganaderas y madereras suponen una grave amenaza para los
últimos kawahivas: les exponen a la violencia de los foráneos que les roban sus
tierras y recursos, y a enfermedades como la gripe o el sarampión frente a las
que no tienen inmunidad.
Todos los pueblos indígenas aislados se
enfrentan a una catástrofe a menos que su tierra sea protegida. Survival
International lidera la lucha global para garantizarles la protección de sus
tierras y para que tengan la oportunidad de decidir su propio futuro.
El actual Gobierno brasileño está
tratando de revertir décadas de progreso gradual en el reconocimiento de los
derechos de los pueblos indígenas del país. El ministro de Justicia dijo
recientemente: “Basta de toda esta charla sobre la [demarcación de la] tierra:
la tierra no llena el estómago de nadie”. Por su parte, el nuevo jefe del
Departamento de Asuntos Indígenas FUNAI declaró que “los indígenas no
pueden quedar estancados en el tiempo”.


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