ico supone un reto para el acceso a los recursos hídricos, su
sobreexplotación, abastecimiento y tratamiento
México 22 MAR 2017 - 09:33 CET
Ver
fotogaleríaCUARTOSCURO
El agua en México se
enfrenta a un gran problema que de manera silenciosa se ha convertido en una
emergencia nacional. Así lo considera Humberto Marengo, investigador de la
facultad de Ingeniería de la UNAM: “Tenemos una emergencia que en mi opinión es
grave y es poco reconocida”. La escasez, la contaminación del recurso, la falta
de una infraestructura moderna y la mala gestión política de los servicios de
suministro y control
de calidad del agua, están provocando que cada vez el desabastecimiento y
la contaminación sean mayores.
Cada gota de agua cuenta en un
país con una baja disponibilidad hídrica, un 0.1% del total de agua del
planeta. Pese a esto y a que 11 millones de personas no tienen acceso al agua
potable, en promedio los mexicanos consumen unos 360 litros de agua al día,
según cifras del Centro Virtual de Información del Agua. Entretanto,
aproximadamente entre un 30% y un 50% del agua para abastecimiento público es
desperdiciada en fugas lo que agrava el problema aún más.
“En México, uno de los problemas
es la distribución del agua, el norte del país es seco, desértico y el sur es
el que más agua tiene, pero es en el centro y el norte donde se concentran las
actividades productivas, mientras que en el sur las condiciones de vida tienden
a la marginación”, explica Marisa Mazari del Instituto de Ecología de la UNAM.
El crecimiento desmedido de la
Ciudad de México, una de las urbes más pobladas del planeta, supone un reto no
sólo en áreas como la planificación urbanística, el transporte o la
contaminación; sino también en el acceso a los recursos hídricos, su
sobreexplotación, abastecimiento y tratamiento.
“Para el manejo sustentable del
agua se requieren cambios positivos en los valores humanos, en los principios
éticos y en las ideas culturales en que se apoyan los procesos y políticas
actuales de gestión del agua. También se requiere establecer estrategias
basadas en la reducción de la demanda, el ahorro, la eficiencia en el uso, la
calidad y la aplicación
de tecnologías adecuadas”, señala Octavio Rascón Chávez, ex presidente de
la Academia de Ingeniería de México, en su trabajo Los retos y las oportunidades de la ingeniería en la
gestión del agua en México.
Combatir
la escasez
Una de las soluciones que
plantean los especialistas es llevar a cabo medidas a nivel de cada cuenca
mediante programas de gestión integrada. “Hay que simular cuerpos de agua
[presas] ya que los acuíferos subterráneos no alcanzan a recargarse y no tienen
un ciclo natural”, dice Humberto Marengo. “La construcción de presas ayuda a la
seguridad hídrica en el país, para que se pueda suministrar a la población en
momentos de escasez”, señala. Además, el investigador explica en un artículo
publicado por la Academia de Ingeniería que hay que fomentar la recarga de
acuíferos, aplicar la Ley para evitar los pozos clandestinos y mejorar la
eficiencia de las unidades de riego y los organismos encargados de la
administración del agua potable y el saneamiento. “El sistema de distribución
de la Ciudad de México, por ejemplo, es un sistema viejo. En torno al 25%, 30%
se pierde solo en fugas”, explica el especialista.
Además, los expertos señalan que
es muy importante reforestar la parte alta de las cuencas de los ríos y generar
mapas de riesgo, con las zonas más áridas o las más propensas a sufrir
inundaciones para evitar futuras catástrofes naturales.
Acabar
con la contaminación
La contaminación y la falta de
tratamiento de aguas residuales es otro de los grandes problemas que enfrenta
el agua en México. Las principales fuentes de contaminación proceden de la
basura de los sistemas de alcantarillado y de los vertidos a los ríos
procedentes de las industrias. En este punto los expertos señalan que es
necesario mejorar el tratamiento de estas aguas, fomentar la reutilización de
las aguas tratadas, así como orientar el reordenamiento de las ciudades hacia
zonas en las que exista disponibilidad de agua para evitar el agotamiento y
contaminación de los acuíferos. “En México el tratamiento y el monitoreo del
agua son muy deficientes", señala la doctora Mazari. "A pesar de que
el número de plantas de depuradoras, municipales e industriales, se ha
incrementado debido al aumento en la cantidad de agua residual producida, la
baja cobertura del drenaje municipal y la baja tasa del crecimiento del caudal
tratado han provocado, que en 30 años, la carga de contaminantes proveniente de
descargas puntuales vertida al ambiente haya aumentado en 42%", explica
Blanca Jiménez junto a otros autores en Pendientes Nacionales del Agua.
Mejorar
la gestión del agua
Uno de los problemas que enfrenta
el manejo del agua en México es la cantidad de instancias de las que depende.
La combinación de los tres regímenes: federal, estatal y municipal suele resultar
ineficiente, dando como resultado una enorme maquinaria que no es capaz de
llevar a cabo una correcta administración del agua, algunas voces consideran
que la solución se encuentra en la empresa privada. “Hay que realizar un serio
esfuerzo en cuanto a entrega y consumo del agua, sin embargo no existen los
recursos que se necesitan”, explica Humberto Marengo. “En plena época de
recortes presupuestales hay que voltear los ojos a cobrar el servicio, a
iniciativas público privadas, aunque es cierto que hay que ser muy rigurosos en
el proceso de medir la calidad del agua”.
Otras, sin embargo, prefieren que
exista una gestión que cuente con las iniciativas ciudadanas y organizaciones
sociales en el que se asegure el servicio como un derecho humano. "Las
crisis del agua en el país son resultado su manejo opaco y frecuentemente
corrupto por parte de políticos en función de grandes intereses
económicos" dicen desde la coordinadora Agua para Todos. Este grupo de
organizaciones busca discutir nuevas leyes estatales de manejo y gestión del
agua en las que prime la democratización de los sistemas de distribución;
exista una Contraloría Social del Agua y se respete el derecho de las
comunidades y los pueblos indígenas sobre las aguas de sus territorios, entre
otros puntos.
Por otro lado, una parte de la
comunidad científica pide que se aumente el gasto en investigación y tecnología
del agua. Felipe Arreguín y Humberto Marengo en su trabajo El agua en México y el papel de la academia
de Ingeniería en la solución de sus problemas proponen un aumento de
la inversión en ciencia y tecnología del agua a nivel federal, que se promuevan
proyectos multi-institucionales y se incremente la oferta del agua mediante el
“reuso de los recursos hídricos, el agua virtual, la desalación y el
aprovechamiento de la humedad del suelo”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario