En América Latina y el Caribe,
unos 240.000 adolescentes y niños viven en instituciones, hogares u orfanatos,
pero esta solución les expone a violaciones diversas de sus derechos
Una
menor en un instituto de Guatemala. UNICEF/MANUEL MORENO
En América Latina y el Caribe,
unos 240.000 niños, niñas y adolescentes viven actualmente en instituciones,
hogares u orfanatos. De ellos, se estima que el 10% es menor de tres años y
unos 50.000 tienen alguna discapacidad. Una realidad intolerable que tiene como
víctimas a los más vulnerables e indefensos de nuestras sociedades. Pero ¿por
qué decimos no a que vivan en estas instituciones? ¿Estamos en contra de los
orfanatos? ¿Acaso preferimos que haya niños en la calle? Evidentemente, no.
Entonces, ¿por qué insistimos en que no existe ninguna razón objetiva para que
continúe habiendo niños menores de tres años internados? ¿O que el encierro de
niños, niñas y adolescentes para su “protección” es inadmisible?

