Christian Jarrett
BBC Future
5 horas
El narcicismo colectivo es
diferente del individual.
¿Te enfadas cuando otros
critican a tu país? ¿Sientes que el mundo sería un mejor lugar si tu país
tuviera más influencia? ¿Deseas que otros países reconozcan más rápidamente la autoridad
del tuyo?
Estas preguntas son parte de
una escala que se utiliza en la investigación de una característica de la
quizás no sepas, pero de la cual sufres si respondiste que sí a alguna de
ellas: el "narcicismo colectivo".
Muchos entendemos la
construcción sicológica del narcisismo aplicada a un individuo: se trata de
alguien que es ostentoso y demasiado confiado en su comportamiento externo,
pero que vulnerable en su interior.
El narcisismo colectivo es
algo diferente: se manifiesta cuando alguien exhibe una creencia exagerada en la superioridad del
grupo al que pertenece, ya sea una pandilla, religión o nación, pero en el
fondo se siente inseguro acerca
del prestigio de su grupo, y por lo tanto anhela el reconocimiento de otros.
Esta fragilidad es lo que
diferencia el narcicismo colectivo del simple orgullo nacional.
Una
prueba polémica
Uno de los instrumentos con
que los psicólogos han estudiado el narcisismo colectivo es la Prueba de
Asociación Implícita (IAT, por sus siglas en inglés).
El narcicismo colectivo está bien
documentado en países como Polonia, donde ha habido un crecimiento del
nacionalismo entre los jóvenes.
Puede realizarse de diferentes
formas, pero normalmente implica presionar teclas para decidir si una palabra
se ajusta a diferentes categorías.
La idea básica es que somos
más rápidos para responder cuando se asigna la misma tecla a las categorías que
asociamos en nuestra mente.
Si tienes confianza en ti
mismo, por ejemplo, responderás más rápido si tienes que usar la flecha
izquierda para escoger tanto palabras positivas como las que se refieren a ti.
Cuando
es colectivo
Cuando se trata de narcisismo
colectivo, un ejemplo ilustrativo es una investigación en Polonia.
Los polacos que mostraban
signos de narcisismo colectivo eran más lentos que el promedio en asociar
símbolos polacos con palabras positivas.
Aunque se debate cómo
interpretar el IAT, los hallazgos indican que -al menos en algún nivel- los
narcisistas colectivos polacos no percibían a su grupo nacional de una manera
positiva. Y eso explica por qué buscaban desesperadamente
la afirmación del valor de su país en otras personas.
Otra evidencia sugiere que
ciertos aspectos del narcisismo colectivo emergen como una manera de compensar sentimientos de insuficiencia
personal, de la misma manera que los narcisistas individuales pueden
alardear su importancia para ocultar su ansiedad.
Aleksandra Cichocka y sus
colegas de la Universidad de Varsovia descubrieron recientemente que las
personas que se sentían menos en control de sus vidas tenían más probabilidades
de mostrar signos de narcisismo colectivo, por ejemplo.
En este sentido, los
investigadores también descubrieron que podían hacer que aumentara la
puntuación en la prueba de narcicismo colectivo si instaban a los participantes
a pensar en los momentos de sus vidas cuando no tenían control de ellas.
Por el contrario, alentarlos a
pensar en los momentos en que se sentían en control tuvo el efecto de reducir
dicha puntuación.
Desde Fromm
y Adorno
El concepto de narcisismo
colectivo no es nuevo.
Fue formulado por primera vez
por el psicoanalista Erich Fromm y el sociólogo Teodoro Adorno en los años 30,
pero el creciente interés de los psicólogos sociales por la idea es
especialmente oportuno, dada la agitación política mundial en este momento.
Los
dos campos en el referendo sobre el llamado Brexit apelaron al narcicismo
colectivo en alguna medida.
De hecho, la ex profesora de
Cichocoka, Agnieszka Golec de Zavala, en Goldsmiths, Universidad de Londres,
encontró pruebas preliminares de que los narcisistas colectivos estaban más dispuestos a votar por Donald
Trump y el Brexit (pero eso no significa que todas las personas que
votaron por Trump y el Brexit eran narcisistas colectivos).
Los políticos desde ambos
lados de cualquier debate pueden apelar al narcisismo colectivo en mayor o
menor medida.
También es intrigante -y potencialmente
relevante- que los narcisistas colectivostienden
más a creer en teorías de la conspiración, especialmente aquellas que
involucran a personas ajenas.
Por ejemplo, otro estudio de
Golec de Zavala y Cichocka, publicado el año pasado, encontró que los polacos
que obtuvieron una alta puntuación en narcisismo colectivo se inclinaban a
creer que el accidente del avión de Smolensk en 2010 (en el que murieron el
presidente polaco y decenas de otros políticos) fue un acto de terrorismo
cometido por los rusos.
Más
hostilidad
Golec de Zavala y Cichocka
sugieren que el narcisismo colectivo podría
alentar la hostilidad entre los países, ya que los narcisistas colectivos
también son más proclives a justificar
la venganza cuando sienten que su grupo ha sido insultado.
En un estudio publicado el año
pasado, por ejemplo, los participantes turcos que obtuvieron una alta
puntuación en narcisismo colectivo fueron más propensos a decir que era una
humillación nacional que no se le permitiera a su país incorporarse a la Unión
Europea (UE), y al mismo tiempo dijeron que sintieron placer de ver que el
bloque enfrentaba dificultades económicas.
Personas de nacionalidad turca
con puntuaciones más altas en la categoría de narcicismo colectivo tenían una
probabilidad más alta de albergar sentimientos hostiles contra los alemanes.
Del mismo modo, los
portugueses con narcisismo colectivo vieron a Alemania como una amenaza
(presumiblemente porque culparon a los alemanes por las medidas de austeridad
de la UE impuestas a Portugal) y dijeron que disfrutarían de cualquier
oportunidad de tomar represalias contra los alemanes.
Otro estudio con estudiantes
estadounidenses encontró que aquellos que obtenían un mayor puntaje en
narcisismo colectivo eran más propensos a apoyar una agresión militar.
Distinto
al orgullo nacional
A pesar de estos hallazgos,
vale la pena subrayar que el narcisismo colectivo es muy diferente a otros tipos de orgullo nacional, y los
sentimientos positivos sobre el propio país pueden traer muchos beneficios.
De hecho, en su reciente
artículo sobre el tema, Cichocka explica que tener un fuerte sentido de identificación con un grupo mayor puede ser
constructivo.
La gente puede encontrar un
gran propósito y significado en hacer las cosas por el bien de su grupo, y el
patriotismo saludable es asociado con más tolerancia y comprensión de otras
nacionalidades.
Lo que distingue al narcisismo
colectivo es su tono defensivo y
paranoico, y el insaciable
deseo de reconocimiento por parte de los demás.
Otra cosa a tener en cuenta es
que numerosas investigaciones sobre el narcisismo colectivo sacan de la
ecuación la influencia de otros constructos psicológicos, incluyendo los
considerados negativos, como la glorificación
de grupo (creer en la superioridad de uno sobre los otros), o
positivos, como el patriotismo
constructivo (amar al país propio al mismo tiempo que se reconocen los
defectos y se buscan vías de ayudar a su mejoramiento).
En el desorden de la vida
real, por supuesto que muchos de nosotros tenemos este tipo de sentimientos en diversos grados, todos al
mismo tiempo.
Y nuestras actitudes y
creencias pueden cambiar con el tiempo: no están talladas en piedra.
No obstante, lo que ha venido
pasando a nivel internacional recientemente parece indicar que empezaremos a
prestarle más atención a este poco conocido tipo de personalidad.
El
doctor Christian Jarret edita el blog de la British Psycological Society's
Research Digest. Su próximo libro, "Personology", se publicará en
2019.




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