LA DEPRESIÓN MATA, AUNQUE NO
HABLES DE ELLA
Copyright © 2017. Banco
Interamericano de Desarrollo. Si deseas republicar el artículo, por favor
solicita autorización a sph-communication@iadb.org.
Por Gádor Manzano.
La tristeza crónica mata. Y si
eres joven o adolescente aún más. El
suicidio es la segunda causa de muerte juvenil mientras que
la depresión es la primera causa de enfermedad y discapacidad entre los
adolescentes según la Organización Mundial de la Salud.
Si existe una verdadera
enfermedad silenciosa es la depresión. En muchas sociedades sigue siendo tabú y
el individuo no solo tiene que combatir la enfermedad en sí, sino también el
estigma asociado a ella. En lugar de encontrar apoyo como lo haría en caso de
tener un cáncer o una lesión física, encuentra incomprensión y arrastra la
vergüenza de una enfermedad aún estigmatizada. Debido a esto, algunos creen que
la depresión se puede superar con mera fuerza de voluntad, y no con un
tratamiento adecuado.
La depresión se caracteriza por
una tristeza persistente y por la pérdida de interés en las actividades con las
que normalmente se disfruta. La depresión juvenil es aún más difícil de
prevenir, ya que el concepto de que la adolescencia y juventud son tiempos
felices y libres de preocupación están encontrados con la realidad.
En el caso de los niños y
jóvenes, otros síntomas de esta enfermedad son el retraimiento, la
irritabilidad, el llanto excesivo, la dificultad para concentrarse en la
escuela, cambios en el apetito o dormir más o menos de lo normal. Aunque esta
enfermedad ocurre durante la adolescencia, si no es tratada durante esta etapa
puede arraigarse a la adultez y generar mayores problemas en la salud. Según la Asociación Estadounidense del Corazón los
adolescentes con depresión mayor o trastorno bipolar están expuestos a un
aumento de riesgo de padecer ataques cardíacos.
Además, una investigación realizada en jóvenes en una región de Colombia encontró
que el curso de la enfermedad mental en edades tempranas es más crónico y de
mayor duración debido a que los jóvenes rara vez reciben tratamiento para su
trastorno y, aquellos que lo reciben, tardaron mucho tiempo en buscar atención.
En este caso, el 25% de jóvenes con alto riesgo de padecer depresión tenían en
común factores como el bajo nivel educativo, la pobreza y la exposición a la
violencia.
Estar rodeado de un entorno
violento también influye negativamente en la salud mental. Ser víctima o
testigo de un acto de violencia o bullying es uno de los factores que
puede desencadenar un trauma sobre todo si no se cuenta con mecanismos internos
y apoyo profesional para afrontarlo. En El Salvador el
BID está apoyando un programa “Sanando Heridas” que ofrece una atención
integral para pacientes que han sufrido algún trauma como fruto de la
violencia.
El 7
de abril se celebra el día mundial de la salud y en esta ocasión se dedicará a
la depresión. Es un buen momento para hablar de esta enfermedad y recordar
algunas de las sugerencias de los especialistas hacia los padres y las personas
más cercanas a los adolescentes (profesores, familiares) para prevenirla y
ayudar a los más jóvenes a superarla:
1. Habla con los jóvenes
sobre las cosas que suceden en el hogar, en la escuela y fuera de la escuela.
Intenta averiguar si hay algo que les preocupa.
2. Conoce el entorno de tu
hijo o hija y habla con personas de su confianza que lo conozcan.
3. Pide consejos a un
profesional de la salud. En caso de depresiones leves no hará falta seguir un
tratamiento farmacológico, terapia será suficiente.
4. Protege a tus hijos
frente a un estrés excesivo, maltrato o violencia.
5. Presta especial atención
al bienestar de tu hijo durante cambios vitales como una nueva escuela o la
llegada de la pubertad.
6. Anima a tus hijos a
dormir suficientes horas, a comer regularmente, a tener aficiones y a realizar
alguna actividad física que les ayude a canalizar el estrés.
7. Si tu hijo o hija piensa
en hacerse daño a sí mismo o ya lo ha hecho, pide ayuda inmediatamente a un
profesional capacitado.
8. Busca en tu comunidad si
existen servicios para atender a los jóvenes. A veces no sabemos lo que
hay disponible a nuestro alrededor para este tipo de problemas.
¿Qué tipo de servicios se ofrecen
en tu comunidad para apoyar a los y las jóvenes que viven con depresión?
Comparte tu experiencia escribiendo un comentario o mencionando a @BIDgente en Twitter.
Gádor Manzano es
especialista senior en comunicación especializada en temas de salud.

No hay comentarios:
Publicar un comentario